Consejos para aprovechar al máximo tus grabaciones (Parte III)

Tras proponeros distintos trucos generales para mejorar vuestras grabaciones y daros unos pequeños consejos específicos sobre los dos principales elementos de la sección rítmica de un tema musical (bajo y batería), esta vez vamos a centrarnos en el track más importante de muchas producciones: la voz principal o solista.

De propina, también incluimos algunas recomendaciones que pueden resultar útiles para optimizar la grabación de coros y segundas voces.

Esperemos que os gusten.

¡Vamos allá!

VOCES SOLISTAS

La voz solista es, en la mayoría de los casos, la encargada de entonar la melodía principal y de hacer llegar al oyente el mensaje que se pretende transmitir. Esto hace que su importancia en un tema musical sea vital.

Por ello, conviene orientar la producción de forma que ésta facilite al máximo que la voz solista pueda asentarse luego de forma correcta en la mezcla. ¿Cómo conseguirlo?, aquí van algunas de nuestras sugerencias.

Elegir una tonalidad adecuada

El primer paso es elegir una tonalidad en la que el cantante (o la cantante) encargados de la voz principal se sientan lo más cómodos posible y lleguen fácilmente, tanto a las notas más altas, como a las más bajas de la melodía.

Esto implica que, algunos casos, sea recomendable cambiar el tono en el que estaba originalmente la canción.

Elegir un buen arreglo

Por otro lado, para que la voz solista pueda destacar dentro de la producción es necesario que el arreglo deje el suficiente espacio como para que ésta “pueda respirar”.

Para ello es fundamental que en los momentos en los que está sonando la primera voz no haya -constantemente y en el mismo rango de frecuencias- melodías de otros instrumentos diferentes que puedan entrar en conflicto con ella. En nuestra opinión, de poco sirve que un arreglo musical sea muy rico y barroco, si está tan sobrecargado que impide distinguir correctamente la voz solista.

Tampoco es recomendable que la voz principal esté sonando siempre, sin dejar ningún silencio, porque puede llegar a aburrir al oyente.

Una solución intermedia, que no caiga en ninguno de estos dos extremos, suele funcionar bastante bien. Un buen punto de partida pasa por elegir una melodía principal equilibrada -ni muy pobre, ni con demasiadas notas- que permita introducir breves frases de otros instrumentos, a modo de respuesta, en los silencios que deje la voz solista.

También se puede apoyar puntualmente -con otros instrumentos- alguna nota o frase breve, particularmente importante, de esta voz principal.

Obviamente, los consejos anteriores también pueden resultar útiles para aquellos temas en los que la melodía principal no es interpretada por una voz, sino por otro instrumento diferente, como por ejemplo un saxo o una guitarra solista.

Una vez vistas estas cuestiones -que forman parte más de la etapa de preproducción, que de la propia grabación- vamos a centrarnos en una serie de consejos destinados a mejorar la grabación de nuestras pistas de voz.

Cuidar la voz antes de la grabación

Así como un guitarrista sensato nunca dejaría que su guitarra se mojase con la lluvia, o se llenase de polvo, un buen cantante (o una buena cantante) también debe de preocuparse de que su instrumento esté en las mejores condiciones antes de grabar.

La diferencia está en que, en el caso del cantante (o de la cantante), el instrumento es su propio cuerpo. Por eso, es importante cuidarlo. La exposición al frío, así como un excesivo consumo de tabaco y/o alcohol poco antes de una grabación, pueden afectar negativamente a la voz.

Tampoco es recomendable grabar voces a primera hora de la mañana, pues ésta suele tardar varias horas en aclararse.

Calentar

Como ya dijimos, la voz es otro instrumento más. Por ello, al igual que haría cualquier otro instrumentista, también es importante que los cantantes (o las cantantes) realicen ejercicios de calentamiento antes de empezar a grabar.

De este modo, se consigue que la voz se "asiente", es decir, que tenga un timbre más constante y natural. También suele mejorarse la afinación.

En Internet existen muchas páginas web en las que se describen distintos ejercicios de calentamiento, por lo que no nos detendremos más en este asunto.

Controlar la dinámica

La voz es un instrumento con un rango dinámico muy grande, es decir, su volumen puede variar mucho de un pasaje a otro, dentro de un mismo tema musical. En algunos casos, esta diferencia puede llegar a ser de más de 14 dB.

Obviamente, el que haya una cierta diferencia de dinámica da- normalmente- mayor interés a la interpretación. Pero si esta diferencia es excesivamente grande, la pista de voz sonará en algunas partes demasiado fuerte, mientras que en otras no se distinguirá lo suficiente. Para corregir este defecto, durante la mezcla será necesario comprimirla en exceso y/o añadir muchos puntos de automatización de volumen, lo que no es recomendable.

Un truco muy utilizado para evitar una dinámica excesiva, es alejarse del micrófono al cantar aquellas partes que tengan una mayor intensidad.

Dar prioridad al sentimiento frente a la técnica

Algunos cantantes, están especialmente preocupados porque el oyente entienda la letra de una canción a la perfección la. Esto es completamente normal, puesto que como ya dijimos, la voz transmite el mensaje de la canción.

No obstante, si se lleva al extremo y se presta una excesiva atención a la pronunciación, forzando que cada sílaba quede perfecta a nivel fonético, la pista resultante puede acabar sonando demasiado fría y artificial.

Obviamente, esta es una opinión personal, para gustos los colores. Pero no hay que olvidar que el mensaje de una canción, va más allá de su propia letra. La emoción puesta por el cantante (o la cantante) a la hora de interpretarla también forma parte (¡y de qué manera!), del mismo.

En cualquier caso, siempre es recomendable que, si finalmente es necesario corregir alguna parte de la canción, no sólo se repita el verso que está mal, sino toda la estrofa completa (o, en su caso, el estribillo). De este modo, el “pinchazo” se notará menos.

COROS Y SEGUNDAS VOCES

La mayoría de los consejos anteriores también son útiles a la hora de grabar coros y segundas voces.

Empastar bien los coros

Aparte de lo ya comentado anteriormente, algo fundamental para grabar buenos coros -o partes armonizadas a varias voces- es que las distintas voces "empasten" bien entre sí. Es decir, que todas ellas pronuncien las distintas sílabas a la vez, con la misma acentuación y que terminen cada frase al mismo tiempo. Este concepto también es aplicable a secciones de viento y de cuerdas.

Para ello es importante que, durante la grabación, haya una persona encargada de indicar al cantante (o cantantes), cuándo deben empezar y acabar cada frase y cómo deben de articularlas.

Esta técnica puede aplicarse, tanto en el caso en el que todos los cantantes graben a la vez, como si lo hacen por separado.

Esto es todo. En el próximo post nos centraremos en otros instrumentos diferentes.

Como ya os dijimos, no existen las verdades absolutas. Afortunadamente, hoy en día hay muchas fuentes de información así que os animo a que seáis curiosos/as, comparéis y saquéis vuestras propias conclusiones.

¡Suerte!

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